Las vidrieras de Dominique Ingres

La Iglesia de Notre-Dame-de-la-Compassion nació de una tragedia: la muerte accidental del príncipe heredero, el Duque Ferdinand-Philippe d’Orléans en 1842, a la edad de 32 años. En el mismo lugar donde se levantó esta iglesia, volcó la carroza descapotable en la que viajaba el duque, muriendo este casi en el acto. El mismo año, la Reina Amélie erigió una capilla conmemorativa en honor a su hijo desaparecido. El arquitecto Pierre-Bernard Lefranc será el responsable de su construcción. Consagrada en 1843, la capilla está dedicada a San Fernando de Castilla y a Nuestra Señora de la Compasión. En 1970, para la construcción del Palacio de Congresos, la Capilla Real de San Fernando fue trasladada piedra por piedra a 150 metros de su ubicación original. Finalmente, en 1993, el santuario fue erigido como parroquia por el Arzobispado de París bajo el nombre de Notre-Dame-de-la-Compassion (nombre al parecer preferido por Louis-Philippe en 1843). 

A la izquierda el cartón dibujado a tamaño real por Ingres, que se conserva junto con los demás en el Museo del Louvre.
A la derecha la vidriera de Fernando III realizada por la Real Fábrica de Sévres.

El estilo adoptado en el templo es muy ecléctico. Hay elementos bizantinos, románicos, góticos, clásicos y renacentistas. El edificio es interesante por sus vidrieras, hechas por la Real Fabricación de Sèvres con cartónes de Ingres (muy amigo del príncipe heredero). Están dedicados a los santos patronos de la familia real de Orleans, entre los que se encuentra el Arcángel San Rafael y que Ingres dibujó también para una de sus vidrieras.

Todas las vidrieras de la iglesia fueron diseñadas por Jean Auguste Dominique Ingres (1780-1867) por deseo expreso del rey Louis-Philippe que quería honrar la gran amistad cultivada entre su difunto hijo y el pintor. Ingres recibió un encargo de doce diseños de 2,10 m de alto y 92 cm de ancho, cada una para representar a un santo cuyo primer nombre recordaba a los miembros de la familia real. Fueron producidas por la Real Fábrica de Sèvres que, en ese momento, estaba bajo la dirección de Alexandre Brongniart.

Tan pronto como terminó los cartones, fueron llevados a la Real Fábrica, que produjo las vidrieras sin demora. El equipo de pintores de Sèvres fue puesto bajo la dirección de Louis Robert. A estas doce vidrieras, debemos agregar tres rosetas (para el crucero y la fachada de la entrada) donde aparecerán las tres virtudes teologales: Fe, Esperanza y Caridad. Todo de la mano de Ingres. 

Estas no son las únicas vidrieras que Dominique Ingres diseñó. También realizó muchas de la Capilla Real de Saint-Louis de Dreux que es la necrópolis de la familia Orléans. Pero estas las dejaremos para otro artículo.

Tres de las 12 vidrieras diseñadas por Ingres para los ventanales.
A la derecha una extraña e inusual representación del Arcángel San Rafael, desprovisto de los atributos que lo identifican como tal: En una mano el pez y en la otra un bastón alto con una calabaza.

SOBRE LA TÉCNICA DE VIDRIERAS ENTONCES.

El siglo XVII, el XVIII fue una época de estancamiento europeo para las vidrieras, el Barroco necesitaba mucha luz en las iglesias. Se prefiere entonces el vidrio blanco o, al menos, vidrieras con muy pocas superficies coloreadas. Como consecuencia de esto el conocimiento de los maestros vidrieros prácticamente desapareció. El renacimiento de la vidriera se produjo en Francia a principios del siglo XIX, e incluso desde 1795, con la creación del Museo de Monumentos Franceses por Alexandre Lenoir. Éste marca un interés, tan artístico como comercial, por las vidrieras. En Francia, el gran hombre de la renovación se llama Alexandre Brongniart, director de la fábrica de Sèvres desde 1800 hasta 1847. Dirige la investigación hacia este nuevo sector donde los químicos de nueva aparición permiten de nuevo la pintura vitrificable. Esta investigación condujo a la creación de vidrieras con pintura aplicada a grandes baldosas de vidrio blanco unidas con plomo. Se elaboran con esta técnica las vidrieras de La iglesia de Notre-Dame-de-la-Compassion.

Fragmento de la vidriera dedicada a San Rafael.

Fijémonos ahora en los detalles de estás magníficas vidrieras, que nos darán datos del momento en el que se haya la industria de la vidriera a mediados del XIX. Los nervios de plomo, como puedes apreciar en la imagen superior, casi no se ciñen a las formas del diseño, son una simple retícula de grandes cuadros que sujetan los vidrios pintados. La Fábrica de Sévres que desarrolló las primeras pinturas vitrificables en Francia, pretendía hacer innecesario el plomo. Su meta era conseguir vidrieras pintadas de una sola pieza, que el pintor pudiera realizar toda la obra en una sola pieza de vidrio blanco. Esto, debido a su dificultd técnica y fragilidad, al final no fue lo habitual y el plomo volvió para componer el conjunto total de la vidriera. En este fragmento podemos apreciar que los cuadros de vidrio están ensamblados sin que, en muchos casos, los nervios de plomo se ciñan al diseño como en las vidrieras góticas. Esta forma de colocar la vidriera en grandes cuadrados sin importar el diseño, es habitual en este período de tiempo en el que se están investigando los pigmentos y la producción de nuevas vidrieras. Es también una pista que nos permite identificar las vidrieras realizadas por las manufacturas de Sévres en Francia a mediados del XIX.

ALGUNAS CURIOSIDADES

Como curiosidad decir que Ingres colocó la cabeza del príncipe fallecido en la vidriera de Fernando III El Santo. Ingres retrató a su amigo en varias ocasiones, por lo que es fácil constatar este asunto. Es de suponer que habrá en las vidrieras más retratos de la familia y de los donantes pero no he podido constatarlo en el momento de escribir esto.

El Duque Ferdinand-Philippe d’Orléans está emparentado con el Rey Juan Carlos I de España. Su madre, María de las Mercedes de Borbón-Dos Sicilias era hija de María Isabel de Orleáns, y esta era hija de Antonio de Orleans, duque de Montpensier y hermano menor del malogrado Ferdinand-Philippe d’Orléans.

Para más españolismo de esta pequeña iglesia, os diré que guarda en su cripta una réplica exacta de la Virgen del Rocío, tan exacta que incluso ha viajado a exposiciones en los Estados Unidos. San Fernando, San Rafael y la Virgen del Rocío… ¡No se que esperáis andaluces para hacer cola ante la puerta de este templo cuando visitéis París!


NOTA: Estas fotografías no son de mi autoría. Pertenecen a ciertas páginas de Internet.
https://www.patrimoine-histoire.fr/Patrimoine/Paris/Paris-Notre-Dame-de-la-Compassion.htm

Ubicación de la Iglesia de Notre-Dame-de-la-Compassion (París)


Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Volver arriba