Bienvenidos a la Bitácora de LUMINOISE

Viendo las obras de Olafur EliassonPipilotti Rist o del recientemente desaparecido Stephen Knapp, se es consciente de la poderosa atracción que tuvo que sentir el espectador de grandes vidrieras góticas de Europa. Eran las monumentales obras "multimedia" que la Cultura nos ofrecía en ese instante de la Historia. Grandes narraciones multicolor que por primera vez no reflejaban la luz como la pintura o los códices miniados, si no que, como el cine o el video, son emisoras de luz cambiante, destelleante, en movimiento. Y con la música del órgano acompañando la proyección, pues donde existen estas vidrieras siempre hay un gran órgano. Multimedia completa.

Después de siglos de injusto silencio, será el cambio al siglo XX el que haga florecer de nuevo las vidrieras que el Renacimiento olvidó. De la mano del Art Nouveau (Modernismo en España) y de sus máxima conceptuales de redescubrir los oficios artesanales, florece la vidriera por todo el mundo. Pequeños artesanos y, sobre todo, grandes talleres como la Casa Maumejean, Mayer de Munich, etc., inundan los templos y edificios civiles, de bellas composiciones neogóticas y técnicamente perfectas. Miles de dibujantes y pintores ganan su sustento en esta, entonces, potente industria del vidrio artístico. Una idea modernista.

Pero el siglo XX acabará por no llevarse bien con este arte, y la vidriera languidece casi toda la segunda mitad del siglo. Con su público fiel, que siempre hay, pero sin el músculo que este arte requiere para su buena salud. En España el abandono del oficio es tan radical, que casi técnicamente está a punto de desaparecer. Solo se salva un pequeño cuerpo de vidrieros que mantiene y restaura los grandes templos góticos, y poco más.

Pero si el arte de la vidriera decae, el protagonismo del vidrio se dispara como material de construcción indispensable en miles de procesos. Se produce más vidrio que nunca y las variedades se han multiplicado. Lo que un día fue privilegio de unos pocos, hoy es un elemento tan cotidiano que casi ni lo vemos (sobre todo si está límpio).

El siglo XXI trae vientos nuevos al arte en Vidrio. Era hasta normal que un elemento tan común y con tantas cualidades como posibilidades, despertara el interés de diseñadores y artistas, y sean ya miles los que trabajan con este noble material.

¿Has llegado hasta aquí?

Bien, pues de todo esto es de lo que hablaremos en este cuaderno de navegación. Hablaremos de vidrieras, de vidrieros, de vidrio, de Teófilo y de los siete magníficos. Veremos obras de muchas partes del mundo, y de España más, y de Córdoba todas, si es posible. Y conversaremos si lo deseas.

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